(3) PUNTOS SUSPENSIVOS

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Updated: noviembre 29, 2016

La fría estadística dirá que se lograron tres puntos, y la decodificación en forma de primitivo análisis de esa fría estadística, intentará convencernos de que los tres puntos sirven para acortar distancias con el líder del Torneo.

Otros hablarán de la importancia de haber culminado una racha de partidos sin victorias, en muchos de los cuales los envalentonados rivales, aún teniendo menos fútbol que el desplegado por River en el verde césped, fueron capaces de torcer el desarrollo de los cotejos para dar vuelta el resultado de los mismos.

Y habrá quienes intenten convencernos de lo importante que es llegar con la confianza de un resultado positivo a la semi Finalísima versus el Lobo, en la que se pone en juego el “verdadero objetivo del semestre” (como si la Copa Argentina fuera solo un fin, y no un medio, un disparador capaz de lograr un equipo afianzado, sólido, con posibilidades de hacerse dueño de cada contienda, que intente ser toro en su rodeo y torazo en rodeo ajeno…).

En fin, de acuerdo a cómo se lo mire, y a cómo se lo quiera mirar, tenemos miles de maneras de analizar la victoria ante Huracán.

Ganó River y eso tal vez sea, futbolísticamente, lo más positivo de un fin de semana plagado de emociones. Pero volvió a mostrar una actuación poco convincente, colmada de intermitencias, dudas y desequilibrio entre líneas.

Se podría atribuir a la ausencia de jugadores vitales (como son, sin dudas, Maidana y D´Alessandro para este plantel) la falta de solidez futbolística de este equipo que pasó demasiados sobresaltos ante un tibio Huracán que (lejos de parecerse al de Menotti ni al de Cappa, siquiera en el color de sus casacas) con muy poco lo complicó, al punto de haber tenido que contar con la inestimable ayuda de los hierros para sostener el tanteador (en otro contexto, se podría afirmar que tuvimos más culo que Magui Bravi luego de cargarle crédito al Celular de Bianchi).

Las falencias Millonarias son repetidas: el esquema (al que el Míster defendió a rajatabla, en lo que se podrá leer como “defensa a ultranza de sus principios” o “capricho soberbio que nos remonta a época de presidencias personalistas de un pasado no tan lejano” de acuerdo al resultado final del semestre) expone a muchas de las individualidades, por el simple motivo de no haberse encontrado, hasta el momento y desde hace no menos de un año, un funcionamiento de equipo capaz de lograr que el todo sea más que la suma de las partes.

River tiene desde hace tiempo, defensores que rinden bien, regular o mal. Pero no tiene defensa, porque lo que falla es el sistema defensivo, expuesto (insisto) por un esquema que desnuda y deja a la intemperie virtudes y defectos de los apellidos que nos representan. Y quedamos resignados a que un improvisado Mayada nos regale el cierre más espectacular del último cuarto de siglo de los marcapuntas izquierdos de la Banda, o que no pueda dominar la pelota, por complicarse al jugar con el perfil cambiado. O que los principiantes centrales, con menos de una hora de diferencia entre una maniobra y la otra, salgan jugando, beckenbaueriándola toda o tropiecen del modo más adalbertoromanesco nunca antes visto, para dejar a un player del Globo de cara al gol…

La victoria llegó y trajo consigo tres puntos. Puntos que sirven en la tabla, porque ya se habían perdido demasiados y no se podía seguir fallando. Pero trajo también tres puntos suspensivos, los mismos que aparecen en las historias, ante lo incierto que vendrá.

Tal vez, ese sea el mayor déficit de la actualidad de este River, el de no ser un equipo confiable, capaz de dar a entender fehacientemente que lo mejor está por venir.

Se le puede ganar a Gimnasia por la Copa Argentina? Claro!! Y se le debe ganar.

Hay que mejorar para ganarle? Seguro, y mucho. Por eso es que prefiero decir todo esto ahora, cuando hay chances de cambiar y asegurarnos el pase a la instancia final de la Copa (pensando en LA COPA), y no esperar agazapado a que un mal resultado derrumbe el castillo de naipes, el que muchos pretenden seguir viendo como una edificación con firmes cimientos, cuando muchas veces parece estar más endeble que la casa del primer chanchito…

Que estos tres puntos sean el comienzo de la recuperación, y que seamos capaces de afirmarnos futbolísticamente, para poner un punto final a las dudas, los flojos rendimientos y los puntos suspensivos.

Por ahora, esta historia continuará…

Por @LocoReCuerdo