DESTINO: LA GLORIA (VÍA MÉXICO)

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Updated: julio 29, 2015

Como si los Ángeles Millonarios revolotearan en el Cielo del Mundo Fútbol, decididos a tomar el control para mandarnos señales a los mortales terrestres albirrojos (que no sabemos cómo hacer para matar el tiempo hasta el pitido inicial), la aplastante victoria de las nubes sobre el indefenso sol permiten avizorar una noche típicamente Copera.

Hoy es 29, y como aquella indeleble jornada de Octubre del ´86, cuando los Corazones Monumentales se pusieron a prueba, mostrando un temple digno del Guiness, El Más Campeón le hablará al oído a la Dorada Continental, la más deseada de las pibas del Planeta de la Tango, jurándole amor eterno, a cambio de un guiño de ojos que le signifique un “Sí, quiero”.

El Gigante del Continente, de pie como en los mejores momentos de su excelsa Historia, sacó Boleto de Ida hacia la Gloria y subió al Tren de la Esperanza, para arribar desde las 22, a la penúltima Estación de este viaje tan ajetreado como Inolvidable.

Cuando no pocos lo daban por muerto, y parecían no evidenciarse señales de recuperación dentro de la alfombra mágica de gramilla que nos permitieran tener con qué envalentonarnos frente al inicio arrasador de quienes luego se desinflaron -como se desinfla el globo de la punta, al terminar el cumpleaños de un nene triste- El Más Grande contempló el resplandeciente brillo del objetivo, detrás de una diminuta puerta, entreabierta, a la que con ayuda de su rival de esta noche, hizo a un lado, encontrando el pasadizo que lo acercaría, no sin esfuerzo, al Tesoro a conquistar.

Quiere el Destino (o, mejor dicho, quiere el buen juego de los Mexicanos) que sea Tigres de Monterrey, quien no solo se destacó en la Primera Fase por su buen nivel futbolístico, sino además por el revolucionario acto de jugar para adelante, sin intención de perjudicar a terceros, (cosa rara en esta Competencia, que tanto sabe de arreglos de cero a cero para perjudicar a Enemigos Íntimos) el último peligroso obstáculo con el que se deberán topar los Globetrotters del Balompié en esta rauda Carrera a la Gloria, y más allá de agradecimientos y sensiblerías (que se deberán dejar de lado en el Verde Césped)  está bien que así sea.

Tal vez, a lo largo de la Copa, hayan sido hasta aquí, los coterráneos de Ñoño y Godines, los más parejos de todos los contendientes, y uno de los conjuntos que mejor juego asociado mostraron en sus líneas. Y son, sin dudas, de los Semifinalistas, quienes más lejos patearon el tablero de las Incorporaciones, rompiendo varios chanchitos para reforzarse con nivel europeo. Pero a su peligroso juego de ataque (juego que, dándole la razón a la Teoría de la Manta Corta, lo encuentra desguarnecido en defensa, en más de una ocasión), y lo importante de sus nombres propios, se le opone un Equipo, una Casaca, un Club, una Institución, una Historia tan grande, que no seríamos capaz de transmitir en palabras. Porque no las hay.

River es un Gigante de Pie. Y esta noche, más allá de circunstancias ni coyunturas, deberá demostrarlo desde el minuto cero. Teniendo en cuenta que se disputan los primeros noventa de un partido de ciento ochenta minutos, y sabiendo que la Serie se define en casa, donde son Once los que corren y Millones los que alentamos. Y donde convivirán, sin dudas, revoloteando por el sector del campo que más lo necesite, las Almas de Angelito, la Fiera, la Saeta, el Cabezón, Ermindo y tantos otros, que hicieron de River, el Orgullo de Nuestras Vidas.

Saquemos un Boleto de Ida a la Ilusión. Subamos al Tren de El Más Grande. Las puertas aún siguen abiertas para que las Millonadas Millonarias emprendamos el Más hermosos de los Viajes, a la Gloria, Vía México.

Salud!!!!

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